Una sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha revolucionado el criterio utilizado por las aseguradoras al compensar a un asegurado cuyo vehículo ha sufrido un siniestro grave. La principal consecuencia es que el seguro deberá aumentar las indemnizaciones para reparaciones costosas.

Hasta la fecha, las compañías utilizaban como referencia el valor venal del coche, para negarse a pagar reparaciones que superaran esa cuantía, pero el tribunal considera que este criterio no siempre es válido.